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Tuesday, October 23, 2012

De paso.




Hace unos años, un turista fue a la ciudad de El Cairo, en Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El extranjero se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple: las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco con algunos libros.

- ¿Dónde están sus muebles? - le preguntó el turista sorprendido.

Y el sabio, rápidamente y muy tranquilo, también le preguntó: 
- ¿Dónde están los suyos...?

- ¿Los míos? -se sorprendió el turista- ¡Pero si  yo estoy aquí solamente de paso!
Y el sabio sonriendo le respondió:

- Yo también estoy en esta vida de paso, ¿Para qué quiero más que lo necesario? -concluyó el sabio.
Ernesto Alonso Flores.

Tuesday, October 9, 2012

El halcón que no volaba.




Cierto día, un rey recibió dos pequeños halcones como regalo y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase para la caza. Pasados unos meses, el maestro informó al rey de que uno de los halcones no se movía de la rama del árbol en que lo habían dejado, a pesar de que el otro ya volaba perfectamente.

El rey mandó llamar a sanadores, cazadores, cetreros y curanderos de toda la región para que observaran al halcón, pero ninguno de ellos pudo hacer volar al ave, que; tras muchos intentos por parte de sabios y expertos, continuaba inmóvil en la rama.

Casi desesperado, el rey prometió una muy valiosa recompensa a la persona que hiciera volar al ave. A la mañana siguiente vió con sorpresa a los dos halcones volando por los jardines velozmente. El rey ordenó que llevaran ante él de inmediato al responsable de tal prodigio y asombrado, comprobó que no era sino un campesino.

 El rey le preguntó:
- ¿Cómo lograste hacer que mi halcón extendiera sus alas y volara?

El campesino, algo intimidado, respondió:
- Fue fácil, mi señor. Corté la rama del árbol, el halcón se dió cuenta de que tenía alas y voló.

MORALEJA: No intentes cambiar a alguien porque nunca lo lograrás, el cambio sucede hasta que la necesidad lo provoca.

   Bendiciones por siempre.

Ernesto Alonso Flores.